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Psicología

Estrés en la Relación: Cómo Mata el Deseo Sexual

BP
Barbara PargasPsicóloga colegiada
2 de octubre de 2026·5 min

El deseo sexual puede ser un problema en las relaciones, se puede presentar en cualquier momento de la relación y puede experimentarlo tanto el hombre como la mujer. Deseo sexual, a pesar de ser la actualidad tan abierta con el tema sexual, este sigue siendo un tema tabú o de preocupación total del cual no se habla. Deseo sexual y estrés en la relación no van de la mano.

El deseo sexual bajo puede presentarse por múltiples causas, así como el deseo sexual alto o también conocido como libido.

¿Qué es el deseo sexual?

También es conocido como libido, se trata de un impulso o motivación para la actividad sexual. Este deseo se puede manifestar de diversas maneras. El deseo sexual se trata de una experiencia personal que puede estar influenciada por diversos factores, biológicos, psicológicos y sociales.

El deseo sexual espontáneo está asociado a menudo con la fase inicial en las relaciones, ya que la atracción es intensa. Por otro lado, existe el deseo sexual reactivo, se le conoce como aquel que surge en respuesta a estímulos específicos, no es un impulso, sino que se activan cuando hay señales o situaciones que le provocan.

El deseo sexual es un proceso complejo influenciado por distintos factores; en esencia, se puede entender como una combinación entre dichos factores.

  • Biológico: toma en consideración factores que influyen como las hormonas, así como las áreas relacionadas con la excitación en el cerebro.
  • Psicológico: incluye factores como el estado de ánimo, el vínculo con la pareja, la autoestima y la imagen corporal.
  • Social: las normas, los valores y las expectativas sociales sobre la sexualidad, de igual forma las experiencias previas.

Existen mitos y creencias alrededor del deseo sexual, estos mitos hacen que no se hable sobre ello. Los mitos pueden ser.

  • El deseo sexual debe ser espontáneo.
  • Si no siento deseo sexual, es que hay algo malo en mí.
  • Los hombres tienen más deseo que las mujeres.
  • Si no me excito es que no tengo deseo.
  • Los hombres no pueden refrenar su impulso sexual.
  • Si no siento deseo, ya no me gusta mi pareja.

Estos mitos pueden hacer que existan falsas creencias o que se justifiquen ciertos comportamientos.

Factores que influyen

Como se ha mencionado, cuando el deseo sexual es bajo, existen factores que influyen; estos factores pueden hacer que disminuya la libido. El estrés constante puede afectar el deseo sexual.

Es importante reconocer los factores, ya que ayudaría a aplicar estrategias para su aumento. Los factores que se pueden reconocer son los siguientes.

Factores físicos

  • Hormonales: las fluctuaciones hormonales, como las que ocurren en el ciclo menstrual o el embarazo, pueden afectar la libido. De igual forma, la testosterona, los estrógenos y la progesterona.
  • Enfermedades: condiciones como la diabetes, problemas de tiroides, como el hipotiroidismo y la anemia, afectan el deseo sexual.
  • Medicación: los antidepresivos y los ansiolíticos pueden tener efectos secundarios que disminuyen el deseo sexual.
  • Fatiga: la falta de sueño o la fatiga afectan negativamente en el estado de ánimo y energía y, por consiguiente, reduce el deseo.

Factores psicológicos y emocionales

  • Estrés y ansiedad: pueden aumentar los niveles de cortisol, una hormona que disminuye el deseo sexual.
  • Depresión: ya que afecta el estado de ánimo y la energía, también afecta el interés en actividades placenteras.
  • Problemas en la relación: la insatisfacción en la relación, la falta de comunicación y los conflictos pueden disminuir la libido.
  • Confianza: la imagen corporal y la autoestima afectan directamente en la actividad sexual.

Factores ambientales

  • Estilo de vida: el ejercicio regular y un buen descanso ayudan a la libido.
  • Entorno social: las expectativas, la cultura o el control sexual pueden ayudar de manera positiva o negativa al deseo sexual. La salud sexual es importante.

Los factores que influyen en el deseo sexual pueden ser múltiples. Como se menciona al inicio, este es un fenómeno complejo que tiene expectativas en ocasiones que no son basadas en la realidad. Comprender estos factores ayuda a identificar las causas y así poder buscar soluciones.

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Síntomas a reconocer

Aunque el deseo sexual sea bajo, no implica que en tu relación esté en peligro. Tu relación puede ser sólida; existen otros factores aparte del deseo sexual que pueden afectar la relación. Pueden existir ciertos síntomas que te ayuden a reconocer si tu deseo sexual está siendo bajo, aunque no existe un número para medirlo.

  • Disminución del interés sexual: menos frecuencia o intensidad, en cualquier tipo de actividad sexual, incluso la masturbación.
  • Faltas sexuales reducidas: menos pensamientos o fantasías sexuales.
  • Evitación o rechazo del sexo: excusas frecuentes para evitar el contacto sexual.
  • Dificultad para excitarse: dificultad para lograr o mantener la relación sexual.
  • Preocupación o ansiedad: sentimientos de preocupación o ansiedad relacionados a la disminución del deseo sexual.

Estrategias para potenciar el deseo sexual

Es fundamental adoptar un enfoque integral que abarque tanto la salud física como emocional. También es importante entender que experimentar puede ser una gran estrategia.

Estas estrategias las puedes aplicar tanto de manera individual en relaciones fortuitas como en tu relación de pareja.

Puntos clave que puedes considerar

  • Comunicación efectiva: es crucial comunicar las situaciones que ocurren en la relación, que está incomodando y que quisieran modificar.
  • Planificación del deseo: desmitificar la idea de que el deseo siempre debe ser espontáneo y explorarlo y cultivarlo de manera activa y respetuosa.
  • Exploración y juego: ideas y creatividad en la vida sexual, bien sea con juguetes, juego de roles o fantasías.
  • Cuidado personal: la importancia de manejar el estrés y priorizar el autocuidado.
  • Búsqueda de ayuda profesional: cuando sea apropiado, consultar a un sexólogo o psicólogo de pareja.

Buscar ayuda no implica que todo esté perdido, míralo como una estrategia a aplicar que te ayudará a seguir construyendo tu relación.

El deseo sexual o la sexualidad en sí sigue siendo un tabú. En algún momento de la vida, la mayoría de las personas experimentará el deseo sexual, el interés por las actividades sexuales, ya sea con otra persona o la autoestimulación que puede ayudar a conectarse y conocerse a sí mismo.

El deseo sexual debe ser un tema tratado con respeto y cuidado, no es señal de problemas o que estés mal si no lo sientes. Como se ha podido leer, tiene múltiples causas y no implica que estés mal.

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