Todos en algún momento se han sentido en piloto automático, que hacen las actividades o tareas por obligación no porque sientan emoción ante ella. La apatía es un sentimiento que cada vez se experimenta más en la sociedad, bien sea por la velocidad en la que va el ser humano, que no se detiene ante nada o por la constante exigencia ante la vida.
Aunque al concepto se le está dando mucho uso, pero, ¿Qué es apatía? ¿Cómo reconozco los síntomas?
¿Qué es apatía?
Se puede definir como una falta de interés por distintos aspectos de la vida, actividades del día a día, como el trabajo, ducharse o actividades sociales. La apatía es una característica, por llamarlo de alguna manera, que se presenta en ciertos trastornos, por ejemplo, la depresión.
Es la disminución o ausencia de reacciones emocionales. Ligado a una desesperanza, aplanamiento emocional. Puede dificultar la toma de decisiones, declive en áreas laborales o académicas. En ocasiones se presenta como síndrome sin estar ligado a algún trastorno psicoafectivos.
Como reconocer sus síntomas
Ya que la apatía no es una enfermedad reconocida, es más bien un síntoma y signo al mismo tiempo cuando se presenta una desregulación emocional, estrés o algún inconveniente. De igual forma se pueden reconocer ciertos aspectos correspondientes a la apatía.
- Disminución para las relaciones interpersonales.
- Desmotivación para las actividades diarias, como ducharse o comer.
- Más horas de sueño.
- Disminución en el placer de los hobbies.
- Letargo.
- Dificultad para concentrarse.
Aunque la apatía se asocie a la depresión, muchas veces se puede presentar sin estar asociada a esta patología y ser experimentada como un evento aislado.
Tipos de apatía
La apatía puede tener diferentes formas, entre ellas:
- Apatía conductual: predominan el cansancio, la inactividad. Es mínimo el compromiso para el movimiento.
- Apatía emocional: se caracteriza por el aplanamiento emocional, no estar conectado con las propias emociones. No expresa las emociones.
- Apatía general: respuestas emocionales pobres, dejadez, descuido propio. Falta de compromiso social.
¿Esto te resuena?
No tienes que pasar por esto sola
Diagnóstico clínico + matching + sesión con tu psicóloga. Todo por 9,99€.
Causas
Como mencionamos al inicio, al menos una vez se experimenta apatía, la pérdida del interés y la indiferencia. Se debe entender que el ser humano es un ser social, por consiguiente, el entorno afectara la conducta del individuo y viceversa.
Las causas siguen sin ser determinantes, pero podemos tomar en consideración las siguientes:
- Causas ambientales: personas sometidas a estrés constante. La ausencia de reforzadores positivos. Entornos disfuncionales o eventos traumáticos.
- Causas biológicas: conexiones neuroquímicas, lesiones en el lóbulo frontal. En el consumo de sustancias, la cual hace modificaciones en los neurotransmisores. Factores predisponentes, como los genéticos.
- Patologías subyacentes.
- Trastorno depresivo mayor.
- Esquizofrenia.
- Demencia frontotemporal.
- Alzheimer.
En ocasiones la apatía puede ser producida por un único evento, como por todo un contexto. La apatía puede ser ocasional por las situaciones que esté pasando el individuo, que con regulación emocional puede volver a conectar con sus emociones.
Si la apatía empieza a tener consecuencias directas con tu vida, con los haceres diarios y está generando dificultad para las áreas laborales, académicas o sociales, no dudes en contactar con un profesional de salud mental.
Apatía y otros factores
La apatía también puede estar relación con otros estados de ánimos que son importantes, pero también que se pueden confundir entre sí. Es por ello que aquí nombrare algunos factores que están relacionados con la apatía. Muchas veces puede existir la interrogante de ¿Por qué no quiero levantarme de la cama? Y no se trata de ser perezoso o vago, en ocasiones es importante entender otros factores.
- Apatía y abulia: se define la abulia como la falta de iniciativa, lentitud en el pensamientos y falta de respuestas emocional, así como la capacidad de reacción a los estímulos externos. Es por ello que son muy similares, pero entre ellos se pueden diferenciar sobre uno la respuesta emocional y la abulia sobre la fuerza de voluntad para hacer una actividad.
- Apatía y anhedonia: la anhedonia se refiere a la falta de placer ante las actividades. Una persona puede experimentar ambas sensaciones
- Apatía y empatía: la empatía es la capacidad de comprender y sentir las emociones de otra persona
Es importante destacar que según las etapas de vida la apatía se puede presentar con más regularidad, por ejemplo, en los adultos mayores se puede presenciar la apatía conductual que se refiere a la ausencia motora, también puede estar relacionado a un deterioro cognitivo. En los adolescentes como forma de aburrimiento, nada le preocupa o le estimula, debido también a los cambios significativos que está viviendo el individuo.
Estrategias para gestionar la apatía
Como se menciona en las primeras líneas, el conocimiento es poder, es por ello que comprender la apatía, causas y reconocer los signos ayuda a poder gestionarla y saber en qué momento pedir ayuda de un profesional en salud mental.
- Psicoeducación.
- Realizar actividades que te generan placer, disfrute.
- Practicar la gratitud.
- Diario emocional
- Red de apoyo.
- Medicación, de ser necesaria.
- Terapia psicológica.
Estos son algunos puntos que puedes tomar en consideración para poder generar una conexión con tus emociones, el diario emocional puede ser vital en este punto ya que te permite reconocer y aceptar estas emociones que te puede resultar desagradables.
La apatía es un estado de ánimo donde la desmotivación reina tu vida, no quieres vivirla o la ves distinta a lo que conocías. Si a esta situación se le agregan la anhedonia o la abulia hace que pese más.
La apatía puede ser ocasional, por una situación concreta que te genere esta desmotivación, un trabajo mal valorado o incluso una discusión, es por ello que siempre se habla de gestión emocional, y ojo, está bien sentirse triste, está bien no estar bien. Pero cuando es crónico, se convierte en un problema que afecta directamente toda la vida de la persona.
Se amable contigo, escúchate si te sientes mal, pide ayuda si es necesario. Hacerlo no hará que seas débil o menos.
Sigue leyendo sobre esto
Compartir este artículo
Profundiza en el tema
Páginas especializadas con todo lo que necesitas saber.
Artículos relacionados
Da el primer paso
Tu diagnóstico psicológico por 9,99€
Informe clínico personalizado + matching con tu psicóloga + sesión con tu psicóloga de 50 min. Sin compromiso. Devolución garantizada.
Recibir mi diagnóstico →

